Algún día, todo esto que tengo aquí será tuyo.
Hoy es uno de esos días en los que el cerebro me funciona distinto. Tantos años acostumbrado a estar nervioso durante varias horas seguidas a causa de la incógnita de los regalos de reyes que el cerebro de uno tiende a coger inercia. Todavía me recuerdo, joven, inocente y crédulo esperando la llegada de SSMM. Pero el tiempo pasa y uno va creciendo. Lo malo de hacerte mayor, aparte de que te crece pelo ahí donde antes no había, es que, como decía ese gran sabio llamado Homer Simpson, el peso del mundo machaca tu espíritu. Y como casi siempre, suele tener razón.
Cuando uno se entera de que los Reyes son los padres, normalmente le invade una sensación de desazón y pena que a muchos niños les supone un trauma. Mi santa madre, me recuerda siempre por estas fechas, que cuando se me reveló la verdad lo primero que hice fue empezar a buscar como un loco mi coche teledirigido X-Pander, pero nunca lo encontré. Eso sí, el 6 de enero allí estaba, debajo del árbol. Me gusta pensar que fue ahí donde empecé a desconfiar de toda la información que llegaba a mi cerebro. Hoy en día esa, “cualidad”, me viene muy bien. Me mantiene alejado de cosas peligrosas, como la religión (testigos de jeovah nunca, mis grandes amigotes que nunca tienen tiempo de charlar conmigo), las power balance, adivinos, Iker Jiménez y los políticos.
Nada hay que incomode mas a un político que una persona que piense por si misma. Solo hay que echar un simple vistazo a nuestro estilo de vida para concienciarse de que es una fábrica de encefalográmas planos. Gente idónea para ser mangoneada por los políticos, esa gente siempre sonriente y bien trajeada que siempre habla en promesas. Y que tiene que ver esto con los Pastunes, mucho y poco a la vez. Me parecía bonito intentar entrelazar un par de coneptos para darle vidilla a esto. Los Pastunes, digamos que son la tribu mas o menos mayoritaria de Afganistán. Todo el mundo conoce Afganistán, ¿no?. Ese país en el culo del mundo donde se libra una cruzada por la libertad y la justicia. Bueno, al menos eso nos contaron. Profundicemos un poco en esta tribu a ver que averiguamos.
Los Pastunes son un grupo étnico que predomina en las zonas de Afganistán y Pakistán. Llevan por allí mucho tiempo, viviendo una vida tranquila y nómada, siguiendo a su manera lo que dice el corán. Sin iPod ni Mistol, a la antigua usanza vamos. En Pakistán son el segundo grupo étnico predominante, y en Afganistán ganaron peso cuando se unieron a los talibanes en la guerra de Afganistán allá por la épcoca en la cual había todavía comunistas.
Hasta aquí todo bien, todo muy bonito e instructivo. Ya sabéis quienes son los Pastunes. Además conocéis todos a una niña pastún sin saberlo.
Se llama Sharbat Gula, y prefiero no poner su foto cuando volvieron a encontrarla 18 años despues.
Esos ojos qu eno dejan de mirarte.
Volviendo a los Pastunes, os interesará saber, que el presidente de Afganistán, Hamid Karzai (Javi para los amigotes) es de la etnia pastún. Y que está ahí, en el poder, ayudado por las fuerzas militares y politicas de medio mundo para llevar, paz y justicia a lo que viene siendo Afganistán. Pero cual es el problema con los pastunes. Los niños. Ese es el problema. Voy a cambiar de párrafo porque lo que viene ahora es bastante duro.
Como comenté antes, los pastunes viven a su bola e interpretan el corán mas o menos como quieren. El corán, como la biblia y todo texto sagrado (menos las etiquetas del champú), suelen ser pestiñazos escritos hace chorrocientos años, que ya están mas que anticuados. No hay que irse muy lejos, mirad en internet el Levítico 15 :19-29 y ya me contaréis.
Los pastunes, al seguir el corán están bastante jodidos a la hora de tener relaciones sexuales. Ya que no pueden tener sexo prematrimonial porque básicamente puede provocar una vendetta entre familias por temas de honor.
Libros para seguir al pié de la letra. Ah, y al final muere Jesús.
La homosexualidad está claramente prohibida en el corán. En varios paises hay leyes específicas contra la homosexualidad (de hombres casi siempre, que no deja de ser curioso) y puedes acabar muerto si te pillan dando porculo (en el sentido que queráis tomároslo). Pero los pastunes, muy listos ellos, pensaron, ¿y los niños?. No hay nada claro en el corán, por lo que no debe de ser malo.
Así que básicamente, los hombres de la etnia Pastún, toman por compañeros de juegos sexuales a niños y jóvenes, ya que las mujeres están prohibidas y los hombres también. Cuanto menos curioso no. Estados Unidos, ese gran país con su gran moralidad, se metió en una guerra para luego encontrarse algo de esta índole y hacer como si nada.
El problema llega cuando los soldados de los USA tienen que entrenar al ejército y a la policía afgana, y estos les llegan ofreciéndoles encuentros sexuales con niños de entre 9 y 15 años. Desde las mas altas esferas se pidió que esto se ignorara, ya que de cara a la opinión pública no estaba bonito que estuviesen ayudando y enseñando a luchar a un montón de follaniños.
Sí, es lo que parece, por crudo que parezca es una realidad.
La putada es que esto se ha convertido en parte de la cultura Pastún. Nadie puede rechistarle a un hombre que ande con un niño por ahí y que declare abiertamente que es su compañero, o como se denomina en su lengua “Baz Bacha” que literalmente significa, niño que anda con mayores. Hay testimonios esparcidos por ahí, incluso Wikileaks filtró algunos cables de diplomáticos que habían visto cosas que jamás olvidarían y que desgraciadamente no se perderían como lágrimas en la lluvia.
Lo mas duro viene cuando uno, quiere ahondar un poco mas en el asunto y lee cosas horribles. Cosas como padres que venden a sus hijos como juguetes sexuales o que alquilan sus servicios. O de soldados que en sus puestos de guardia que observan como ancianos llevan a unos cuantos niños como séquito que no hacen mas que “acariciarlo”.
Testimonios de como niños de la calle son recogidos por, digámoslo así, reclutadores, que los llevan a unos antros. En esos lugares aprenden a bailar y los visten con suntuosos ropajes para bailar delante de una piara de hombres que pujarán por los favores del niño. Entre esos “hombres” podemos encontrar de todo, desde, hombres de negocios hasta señores de la guerra Talibanes (esos tan puristas ellos). Y, ¿que obtenemos de todo esto?. Pues básicamente lo de siempre, convertir a niños, que ni si quiera saben donde están, en esclavos sexuales.
Contento, lo que se dice contento no se le ve.
Pero lo peor de todo es que no está mal visto, eso es tan tradicional como aquí lo es el roscón de reyes (y la posterior visita al dentista debido a la graciosa sorpresita). Y ya sabemos lo complicado que es quitar una tradición. Es como cuando sabes que la bombilla de tu cuarto está fundida pero aún así sigues dándole al interruptor.
Lo peor de todo, es qu emucha gente esto no lo conoce, no tiene ni idea. Y allí están, ayudando a los pastunes a mantener el control sobre el país, mientras señores con corbata que no les preocupa llegar a fin de mes, se rién. Por eso, a un servidor le entran ganas de llorar como una magdalena cuando lee las noticia y lee lo bien que va el mundo.
Por si alguien le interesa, hay un documental que tiene pinta de interesante llamado “The Warlord's Tune”, que versa de los “niños bailarines. Tengo que encontrar tiempo para buscarlo, descargarlo y verlo. Mientras tanto, disfrutad de vuestros reyes con el pensamiento de que hay niños bailando por ahí, he dicho!!. Sigue aprendiendo...